No te prives…, es Navidad!

Sunday, 25/12/2011 (08:54)

Escudella, pavo relleno, cordero, gambas, turrones, cava… Durante estos días navideños las mesas se visten con sus mejores galas y es difícil resistirse a la tentación. Bueno, no te agobies, come de todo con moderación y  disfruta.

Aquí te dejo unas recomendaciones para que disfrutes comiendo

Entrevista Diari Tarragona

¡Feliz Navidad!

Bajoques i proteïnes…, paradoxes

Sunday, 11/12/2011 (09:00)
Poques coses angoixen més que veure a un nen morint de gana.  En els darrers mesos, a conseqüència de  la crisi alimentària a l’Àfrica de l’est, les imatges es succeeixen  als mitjans amb més freqüència de la desitjada.  Quan veus aquells nens aferrant-se al pit de la mare, cercant més el recolliment que l’aliment, quan els mires al ulls i  la desesperació es fa palpable, a l’igual que cada un dels seus petits ossets… És llavors quan molts de nosaltres reflexionem sobre la sort que tenim. Ahir mateix  tenia lloc a casa meva una d’aquelles escenes que es repeteixen, també amb més freqüència de la desitjada, a la majoria de les llars dels països “desenvolupats”, per dir-ho d’alguna manera: la meva filla gran s’enfrontava a un plat de bajoques  amb patates. Justament, en el moment en que ella intentava convencem de que allò que tenia davant li podia causar danys irreversibles, a l’informatiu ens feien saber que dues temporades sense pluges estaven provocant que més d’11 milions de persones estiguessin morint d’inanició a l’Àfrica. Vaig pensar que tenia davant una bona oportunitat per fer-li entendre que ella tenia molta sort de poder menjar a diari, que hi havia nens morint de gana .  Les imatges li devien impactar, perquè va  callar mentrestant anava  fent bola amb les bajoques. Poc després em va deixar anar la següent reflexió: “mama, perquè dius que es moren de gana, si tenen la panxa ben plena?”. Se’m va quedar la mateixa cara que el dia que em va preguntar d’on venien els nens. Com que lo de la cigonya no va donar bon resultat, vaig provar de donar-li la resposta científica. Aquests nens no tenen la panxa plena de menjar. Pateixen una malaltia que es diu kwashiorkor, i afecta principalment, a nens que viuen a llocs on passen gana i a on no tenen aigua. Els únics aliments que tenen al seu abast, en els millors dels casos,  són cereals o arròs, però els hi manquen les vitamines que tenen les verdures, les fruites, la carn i el peix. La panxa s’infla perquè quan no mengen proteïnes, el fetge es fa gran i es produeix un desequilibri dintre del cos. Aquests nens passen tanta gana, que de vegades s’empassen una mena de truites fetes amb fang del terra i després se’ls s’hi omple la panxa de cucs. La cara de remordiment de la nena  em va fer pensar que ja n’hi havia prou. Després de dinar vàrem anar al sofà tot cercant un documental d’aquells que fa entrar la son per gaudir d’una bona mitjanada. Però, ves per on, fent zàping, topem amb una altre notícia d’aquelles que tampoc no pot deixar-te indiferent: “Més del 40% dels nens espanyols pateixen sobrepès”. Vaig mirar a la meva filla de reüll convençuda de que alguna en deixaria caure… Efectivament, “ mama, aquests nens també tenen la panxa inflada perquè no mengen proteïnes?”. Ja hi som. No vida, precisament aquests en mengen masses. El que no mengen són fruites i verdures. A més a més, passen masses hores davant la tele i els videojocs i no fan esport. Aquests nens també tenen més possibilitats de posar-se malalts, però per motius ben diferents als nens que has vist abans. “Mama, em sembla que tinc la solució! Perquè no li diem als nens que mengen masses proteïnes que les comparteixin amb  els que no tenen? I com que cap d’ells menja verdures, jo els hi puc donar les meves bajoques!”.
Yolanda Serra Martínez
Per veure l’article publicat al Mes Tarragona: carta Mes. Yolanda

Menús “anticrisis”

Monday, 05/12/2011 (14:17)

Dicen que la necesidad agudiza el ingenio y, con la crisis que nos está cayendo, muchos son los restaurantes que se han apuntado al menú “low cost”. Adaptar el coste del ágape al bolsillo del ciudadano es una medida más que plausible, ahora bien, siempre y cuando la calidad y la composición de los alimentos no vaya a perjudicarnos y vaya a ser peor el remadio que la enfermedad.

Hace unos meses el Diari de Tarragona dedicó un reportage a los menús “anticrisis” que incluye una pequeña entrevista a una servidora.

Os invito a leerlo.

Hasta pronto y que ustedes coman bien (y barato…)

Entrevista menus anticrisis

Piojos, liendres y buenas ideas

Saturday, 05/02/2011 (08:04)

Vaya por delante el esfuerzo que ha supuesto para mí escribir este artículo, pues desde que leí el par de noticias a las que hago mención unas líneas más abajo, no hago otra cosa más que rascarme la cabeza. Es uno de esos actos reflejos, incontrolable (claro, de ahí que se les llame reflejos), que puede llagar a desquiciar al que lo sufre y a todo aquel que, sin querer, te mira y empieza a rascarse sin saber porqué. Ahí va uno de los titulares:

“Alerta por piojos en el número 10 de Downing Street”

Resulta que los hijos del primer ministro británico volvieron del cole con la cabeza repletita de liendres, que serán bichos, pero no tontos, al menos estos son piojos con ambición.

Por lo visto hubo una rueda de prensa y algunos volvieron a la redacción con algo más que unas declaraciones. El primer ministro alertó a los periodistas de la visita, siempre inoportuna, de los parásitos en la casa presidencial antes de que abandonaran la estancia y también se ofreció a hacerles llegar una liendrera (uno de esos peines con las pues metálicas muy apretaditas) y un ungüento especial matabichos, todo un detalle.

Recuerdo una vez que “pillé” piojos de pequeña. En aquella época tenía una melenaza hasta media espalda que debió parecer un paraíso para todos aquellos molestos visitantes. Mi madre me empapó el pelo en vinagre y me colocó una toalla blanca sobre los hombros. Con una liendrera y mucha paciencia, me fue desparasitando (me vienen a la cabeza imágenes de mandriles escarbando la cabeza de sus compañeros).

Pero ahora, madres abnegadas, ya no hace falta que os volváis (volvamos) locas declarándoles la guerra a la pediculosis, me explico. Neus Quimasó, una emprendedora catalana,  ha montado la primera empresa en España para quitar piojos (esa era la segunda noticia que quería comentar).  Oye, me encanta, además, el nombre de la empresa es total: “Fuig poll” (huye, piojo). Dicen que la necesidad agudiza el ingenio y con la crisis que está cayendo…  Neus es un buen ejemplo de esa  gente con buenas ideas que siempre salé adelante, así que ánimo, a todos lo que se lamentan y se repiten constantemente que no saldremos de esta, agudizar el ingenio y apostar por vosotros mismos. Cualquier idea, por disparatada que parezca, puede ser una buena idea.

http://videos.lavanguardia.es/lavanguardia-tv/20110201/54108872815/quita-piojos-curar-cabezas-es-cosa-de-profesionales.html

Los amigos en facebook

Saturday, 22/01/2011 (07:58)

Aquellos que seáis de mi generación, treinta y tantos (no hace falta entrar detalles…) recordareis aquellos recreos en los que las chicas desfilábamos hacia el patio con una cajita metálica bajo el brazo (digo chicas porque no recuerdo ver a ningún chico jugar, entre otras cosas  porque en mi colegio no los había)… Dentro de aquella cajita guardábamos un magnífico y variopinto tesoro, ¿recordáis cómo jugar a “los cromos”? Nos sentábamos en el suelo y cada una de nosotras colocaba un cromo boca abajo. Empezábamos a picar por turnos con la mano cóncava y a ver quien levantaba más. Aquellos que conseguías poner boca arriba pasaban a formar parte de tu colección. Empezábamos sacrificando los cromos más feos, los desgastados o estropeados ¡Algunas eran una verdaderas expertas! Recuerdo a una buena amiga que para la época era una chica altísima. La pobre estaba muy acomplejada porque algunas se reían de ella. Puedo aseguraros que aquellas burlonas darían lo que fuera por tener ahora sus piernas, pero esa es otra historia. Lo cierto es que sus manos eran directamente proporcionales a la largura de sus piernas, así que cuando jugabas contra ella tenías todas las de perder. De un solo manotazo era capaz de levantarse todos los cromos y dejarte “pelada”.

Los amigos en facebook me recuerdan un poco a esa colección de cromos que ambicionábamos en las cajitas. Vamos picando solicitudes y “levantamos” nuevos amigos que van alimentando una larga lista de desconocidos (en la mayoría de los casos). Lo cierto es que lo de las redes de mucho de sí. Los hay que las utilizan para promocionarse, otros para ligar y cuelgan unas fotos en el perfil la mar de sexis (no te engañes, tarde o temprano querrá verte “in person”), para encontrar antiguos compañeros del cole, del barrio…

El ordenador le está ganando terreno a las cafeterías donde antes quedábamos (y nos fumábamos un cigarrito…) con amigos. Ahora, y más con estos fríos, nos entra la pereza y quedamos en “facebook”. Oye, ¡que no! No puede ser que la frialdad de la red acabe con el calor de los amigos reales. Cuando quedo con un amig@ me gusta verle la cara, tocarle (en el mejor sentido) y notar su presencia, reír, llorar, hacer planes… Necesito sentir el calor de esa amistad. De todos modos, si me solicitas en facebook, es muy probable que te acabe aceptando, y es que nunca se sabe si podemos acabar en un bar siendo amigos de carne u hueso.

Curiosos cupones

Saturday, 08/01/2011 (09:15)

Uno de los propósitos estrella siempre que da comienzo un nuevo año, junto al de aprender inglés e ir al gimnasio, es el de perder esos kilos de más que hemos ganado durante los atracones navideños. Oye, y que así debe ser, la salud es una de las cosas que más valoramos todos  los que hemos tirado a la basura el número de lotería… Lo que me parece increíble es el modo en que algunas empresas sanitarias privadas intentan sacar tajada de nuestros excesos, me explico. Ojeando la prensa doy con una perla, una página central llenetica (que diría mi abuela) de cupones descuento para todo aquel que quiera pasar por quirófano y hacerse una reducción de estómago. Diferentes opciones en función del peso que necesites perder: programa Silueta light, programa Menopausia plus… ¡Mira qué bien!, recortas tu cupón y lo guardas junto al de los cereales, así este verano podrás lucir un tipo maravilloso y tomar el sol tumbad@ en la magnífica toalla que te regalaron por recortar doscientas solapas de esos sabrosos copos ricos en fibra. Y digo yo, teniendo en cuenta que los cupones son de hasta 1000 euros en función de la agresividad de la técnica… ¡Cuánto te va a costar la dichosa intervención! Oiga mire, que esto de pasar por quirófano es algo muy serio. Si usted cree que le sobran unos quilos, pocos o muchos, pida hora con su médico de confianza y hablen del tema, sólo un profesional le puede asesorar correctamente y derivarle al especialista que considere oportuno.

¡Vaya un berrinche he cogido! La cosa es que paso página y me encuentro con que los comedores sociales de Cáritas no dan abasto. Las paradojas de la vida reflejadas en la cara y el reverso de la misma página, un ejemplo muy gráfico de la realidad: los que recortan el cupón para dejar de comer se quedan sin conocer la desgracia de los que se conforman con un plato caliente.

Tienes que ir a Pira

Saturday, 11/12/2010 (08:19)


Me hizo ilusión recibir su llamada. Para entonces ya me había pasado por una tienda de telefonía móvil con mis tropecientos puntos acumulados. Estaba convencida de que me darían, por lo menos, algo parecido a un Iphone. La muchacha debió percibir mi cara de decepción cuando me alargó…, en fin, aquello ¿Cómo pude albergar tantas ilusiones en un teléfono? Pasó por mi mente aquel episodio en el que, de pequeña, casi reviento por engullir derivados lácteos de una marca determinada, que ahora no viene a cuento, porque prometían un regalo fantástico y original. Cuando me presenté en el supermercado de la mano de mi madre con aquel sobre repleto de cupones  y  nos dieron una tostadora… Aquel día me sentí casi tan mal como el día en que descubrí a mi abuelo disfrazándose de  rey mago. Al ver que yo no decía nada, la dependienta conectó el móvil y, con el mismo ritmo con el que recitábamos las tablas de multiplicar en el colegio, empezó a explicarme las maravillosas aplicaciones de… aquello. Al menos estuvo cinco minutos cantuseando, pero nada, mi cara debía ser lo más parecido a una farola. Al final, sin perder su compostura, enfundada en su uniforme azul, me dijo… -¡También lo tenemos en rojo!-.

Habían pasado un par de meses desde la conversación en el Chiquipark. Después de unos saludos de cortesía, Pilar, que así se llama mi amiga, me comentó: -Tienes que venir a Pira- ¿Pira?, ¿y eso qué es?, ¿dónde está? – Es un sitio genial cerca de Montblanc, en la Conca. Allí hay un centro macrobiótico fascinante. A ti, como nutricionista, te va a encantar-. Esto… Pilar, ¿estáis bien?, ¿me estás diciendo que os habéis pasado el verano yendo y viniendo de un centro macrobiótico en la Conca? Pero si vives al lado de la playa, mujer, ¿qué necesidad…? – Yolanda, tienes que ir a Pira -.

Pilar, para que os hagáis a la idea, tiene una carita de niña buena, de no haber roto nunca un plato… Pero antes de que te des cuenta te ha convencido para que hagas aquello que perjuraste no hacer jamás. Oye, ¡Que me fui a Pira! Pero esa es otra historia

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Fue en un chiquiparc

Saturday, 04/12/2010 (08:59)

Ese día tocaba chiquipark, una tarde apasionante en compañía de mamis superorganizadas  que te van explicando las delicias de sus niñ@ mientras engullen los canapés que la mamá anfitriona ofreció por cortesía.  Es muy gracioso, todas insistimos en que no deberíamos “picar”, ¡con lo que engordan!, pero nos ponemos como el Kiko de masa hojaldrada rellena de Frankfurt que hacemos bajar con  coca-cola light (por eso de compensar).

A los que hayáis estado en uno de esos locales repletos de castillos de aire y camas elásticas, no hará falta que os intente reproducir el griterío que allí se forma. Oye, y mira que saltan, corren, se empujan y gritan, pero no hay manera de que se cansen. Una piensa que al llegar a casa se quedarán dormidos inmediatamente después de un buen baño, pero no. Después del remojón se van al sofá y siguen saltando, como si no hubieran tenido suficiente (debe ser la inercia o una sobredosis de glucosa) y te piden que les pongas Bob Esponja. Tú pones cara de resignación y accedes con tal de no oírlos…

Pero a lo que iba, ese día, en el Chiquipark, el destino quiso que dos mamis (no tan organizadas) empezaran a hablar. Siempre he pensado que nada es por casualidad, y la conversación que mantuvieron reafirma mi teoría. Eran dos raras avis, no encajaban muy bien en el ambiente aunque se adaptaban con soltura. Una cosa llevó a la otra, y antes de que se dieran cuenta estaban hablando de metamórficos y de macrobiótica. Ellas mismas iban regulando la intensidad de su conversación en función de las caras de extrañeza de sus compañeras. Total, que acabaron asaltándose en la puerta del local, fuera del alcance de las miradas juiciosas de las demás. Estaban ávidas de información natural y alternativa.

Ese día, en el Chiquipark, se puso en marcha algo imparable, un nuevo estilo de vida repleto de anécdotas al más puro estilo de un libro de Tom Wolf. Anécdotas que espero ir reflejando en este blog para arrancaros unas risas.

Besos

Crecer

Thursday, 02/12/2010 (10:36)

Todo el mundo  debería tener un rinconcito, un lugar privado que le transmita la paz necesaria para dejar  que los pensamientos fluyan y se ordenen las ideas.

Yo tengo mucha suerte, y es que mi rinconcito es mucho rinconcito… La Calita, así le llamamos en casa.  Ese lugar me ha visto crecer y ahora ve crecer a mis hijas; me ha visto reír, jugar y también,  llorar…

En la calita, antes de emprender su camino hacia el oeste, me espera siempre un amigo, un confidente  que me abraza cada atardecer. Me siento en las rocas que años atrás me vieron correr en busca de cangrejos y dejo que me envuelva entre sus cálidos brazos.

¿Cómo te ha ido el día?- pregunta-. Bueno, no ha ido mal…Hoy pasó algo, ¿sabes? Hoy decidí emprender un nuevo camino – le contesto -. Un camino que dejé de lado un tiempo para cuidar de otras cositas importantes. Pero esas cositas crecen y antes de que me dé cuenta serán unas mujercitas. Ahí voy a estar siempre para ellas, como tú estás conmigo cada atardecer, pero ahora de otro modo.

¿De otro modo?- dice-Pues sí, mira. Siguen siendo lo más importante en mi vida y van a tener todo mi amor, mis caricias, mi apoyo  y una historia cada noche con la que soñar…Pero mamá también necesita crecer,  seguir su camino, sentar las bases de un futuro para que no se instale el vacío el día que decidan emprender su propio viaje.

Pero, ¿sabes que es lo que más me preocupa?-le digo- que no encuentren su propio rinconcito.